Capitulo 4: Miedos.

Un viernes de Marzo

Esta tumbada en la cama, con el pijama puesto y arropada. Hoy ha sido un viernes demasiado agotador. Los zapatos la han destrozado los pies.
Una luz ilumina su habitación. Ha recibido un SMS al móvil.

“Mañana nos vemos. Espero verte. Un beso, Raúl.”

Entonces se acuerda. Esta semana ha estado llena de exámenes. Los exámenes finales, apenas ha tenido tiempo para parar y pensar en esa locura que va a hacer. Han pasado quince días desde aquel sábado. Tenían planeada la cita para el sábado pasado, pero al final la anularon.
Y es ahora cuando los miedos se apoderan de Noelia. ¿De verdad van a quedar con tres chicos que apenas los conocen? Ella es demasiado desconfiada, y a pesar de que estos días ha estado hablando varias veces con Manuel y con Adrián y ha descubierto que son unos chicos de lo más agradable no sabe como serán en persona. Por las redes sociales siempre se puede hacer un papel, esconderse tras una mascara, o simplemente decir lo que uno quiere escuchar.

Un escalofrío recorre el cuerpo de Noelia desde los dedos de los pies hasta el último de sus cabellos de la cabeza. Esta nerviosa, demasiado nerviosa. Y la verdad es que no sabe porque. Mañana quedarán con ellos, no hoy. 

Entonces piensa en las palabras que le suele decir su amiga Dani: Noe tía tú no te ofusques, piensa las cosas con claridad. Nada puede salir mal. Solo sale mal si lo piensas. 

Y la verdad es que las palabras de su amiga tienen razón.

Y así como si tuviera un doble o estuviera hablando con su propia sombra se dice para si misma: Oh vamos Noelia ¿de que tienes miedo? Irás con tus amigas, con Las Golosas. Estarás con esos chicos, no pasará nada. Simplemente una tarde más.

Y lo que ninguno de esos 7 saben que esa tarde no será una simple tarde mas, sino el comienzo de algo nuevo.

Capitulo 3: Decisiones.

Un martes por la mañana de Marzo.

Once y cuarenta y cinco de la mañana. 
Suena el timbre que anuncia el recreo. Los alumnos recogen como locos y salen despedidos hacia sus treinta minutos de descanso. Noelia sale de su clase junto a Dennise y en el pasillo se encuentran con las otras dos Golosas.
-¡Por fin! Me estaba quedando dormida en ingles con el listening.
-Tú te estabas quedando dormida con el listening y a nosotros la profesora de Música nos mataba a copiar ¿Pero que es esto? ¿Tu lo ves normal Noelia? –Pregunta Caramelo indignada.
Noelia hace un gesto como ¿Qué quieres que le haga yo?
Salen al recreo y pronto están sentadas en el banco que esta al lado del instituto comiendo sus dosis diarias de golosinas.
Del teléfono de Daniela suena Wait for you- Elliott Yamin, la quedan escasos segundos.
-I'll wait for youuuuuuu. I'll be waiting ...- Las cuatro Golosas cantan esas dos ultimas frases de la canción.
-Como un salto en el vació….- Vanesa empieza a cantar Tu mirada me hace grande –Maldita Nerea que ahora suena. Y es en ese instante donde los ojos grisáceos con ese pequeño toque azul se posan en la mente de Noelia, como un leve recuerdo, como un paisaje fugaz, como los ojos de ese chico que la ha dado tanto que pensar. 
-Raúl…- Dice en un pequeño susurro que sin querer se la escapa. 
-¿Noe has dicho algo?
- Raúl- Repite más confiada. - ¿Os acordáis de los chicos de la cafetería? ¿Los del papel? – Pregunta mientras gesticula con las manos. - ¿os acordáis verdad?
-Si. ¿Qué pasa con ellos?- Pregunta Dennise bastante desconcertada al igual que sus amigas.
-Pues que ayer estuve hablando con Raúl, uno de ellos… Y al escuchar esta canción me he acordado de el.- Dice ya mas tranquila.
-¡Dios has agregado a los de la cafetería!- Dani se pone las manos en la cara -¿Están buenos? – Pregunta muy interesada.
-Pues la verdad es que sí…. Manuel es bastante guapo, medio rubio y con el pelo a lo wahs, y ojos marrones; Adrián tiene pinta de “Pornoso” y de “Chulo putas” es moreno y lleva el pelo para abajo y ojos color verde creo…
La interrumpe un sonido de satisfacción de Daniela.
-Y Raúl… tiene los ojos como grises pero con un toque azul, el pelo así desaliñado pero con flequillo a la derecha, y es muy guapo…
-Puf… menudos pivones ¿no? –Dice Vane bastante desconcertada.
-Ya… Pero… ayer cuando hable con Raúl, que estuvimos hablando mucho tiempo me dijo que si podíamos quedar este sábado. Los 7.
- Oh venga ¿este sábado? Yo este no puedo tengo que irme a casa de mis tíos… - Dice Dennise un poco desilusionada.
- No pasa nada así habrá uno para cada una.
-Dios… ¡SALIDA! – Grita Vanesa.
-Capulla…. –Y Dennise la suelta un codazo a Daniela que ella lo esquiva hábilmente. 
-Bueno a lo que vamos que os desviáis del tema… ¿quedamos o no quedamos con ellos el sábado? –Pregunta Noelia intentando zanjar la pregunta. 
-¿Están buenos? –Pregunta Fresita para asegurarse.
-Si. –Responde con certeza.
-entonces vale. 
Las carcajadas estallan en el grupo. Tiene una fecha para citarse con esos tres chicos del Starbuck. 
Entre Las Golosas hay varias emociones. En los de ellas reina el misterio y la emoción por conocer a esos chicos, en otra el fastidio por no poner asistir a esa cita y en la última ese pequeño cosquilleo que siente cuando en su mente aparece esos ojos que tanto la llaman la atención. 

Capitulo 2: El color grisáceo de su mirada.

Un lunes por la tarde de Marzo.


Cinco y cuarenta y dos de la tarde.
Noelia esta sentada en su escritorio con el ordenador portátil. Suena Mohombi - In Your Head.
Tiene las redes sociales abiertas y curiosea algo en alguna revista online.
-Noelia haber cuando te pones y recoges un poco la habitación. Que tienes hasta la ropa del viernes. ¿Qué es para lavar y que para guardar? ¿Y estos pantalones? – Natalia coje unos vaqueros que tenía tirados en la cama. -¿Para lavar?
-Si creo que si. Espera que mire los bolsillos.
Noelia coje los pantalones y los revisa. Esos son los que se puso el sábado. De los bolsillos delanteros saca un envoltorio de chicle, de los traseros un pequeño trozo de papel.
-Toma, para lavar. – Noelia devuelve los pantalones a su madre. Natalia sale de la habitación. Para poner una nueva colada.
Se queda pensativa. ¿Qué hace ese papel en su pantalón? Lo desdobla y lee los nombres. Raúl, Adrián y Manu. ¡Oh! Los chicos de la cafetería. Noelia se da con la palma de la mano en la frente. Lo había olvidado. 
Entra en su Tuenti y busca esos nombres. 
El tal Raul y Manu tiene la misma principal. Salen dos chicos apoyados en una barandilla. Pero se ve mal. Pero por lo que parece no son unos pervertidos sexuales. Y el chico llamado Adrian tiene una foto que sale el solo. Noelia les envía una petición de amistad a los tres. La misma.




Ese lunes por la tarde no muy lejos de la casa de Noelia.


-¿Tío te vas ya?
-Si, sino llegaré tarde al entrenamiento.
-Vale.
Los dos chicos se dan la mano y se despiden.
Raúl vuelve a su escritorio. Actualiza el Tuenti y ve que tiene una petición de amistad.


Hola ¿Te acuerdas de mi? Soy Noelia, una de las chicas del Starbuck. Un beso.


Ella. Es una de ellas. De aquellas chicas de la cafetería. 
Rapadamente pincha en su perfil y mira las fotos. Es ella. La chica en la cual se fijo, bueno ella y su amiga rubia que también es muy guapa. Vanesa se llama su amiga. Vanesa y Noelia. Dos nombres bonitos para dos chicas muy bonitas.
El típico sonido del tuenti le avisa de que alguien le habla. Es ella. Noelia.
-Hola- Le escribe Noelia junto con un icono sonriente.
-Hola. Veo que la camarera os dio el papel.
-Si, fue muy amable por su parte. Y muy ingeniosa vuestra técnica de ligar.
Simpática. Es la primera impresión que tiene Raúl de aquella chica del Starbuck.
-Si, bueno mi amigo Adrián es muy extravagante para estas cosas…
-Si, todo el mundo tenemos un amigo o así…
Noelia piensa rápidamente en Daniela.
-Por cierto, ¿Cuántos años tienes Noelia?
- Quince, Cumplo los Dieciséis dentro de dos meses. ¿Y tú?
-Dieciséis. Recién cumplidos hace cuatro días.- Agrega un icono con gafas de sol. 
-Felicidades atrasadas.
-Gracias. Un día quedamos y te invito a algo por mi cumpleaños.
-Em… No creo que quedemos un día.
-¿Por qué? 
-Soy muy desconfiada para personas que conozco en las redes sociales.
-A mi no me conociste en una red social ¿Recuerdas?
-Jajajaja. Cierto Raúl. ¿Pero eso cuenta como una presentación?
-Si, si es para quedar e invitarte a algo. – Raúl añade un icono guiñando el ojo.


¿Para quedar e invitarte a algo? ¿Esta bromeando o de verdad intenta ligar? Pues si esta de broma Noelia le va a seguir el royo. ¿Pero y si es verdad? Se mete una vez más para ver las fotos de perfil de aquel chico. La verdad es que es guapo, muy guapo. Con un pelo castaño desaliñado y unos ojos de un color grisáceos con un toque de color azul, verdaderamente bonitos, al lado de los ojos el color verde de Noelia esos ojos destacan mil veces más. Es guapo, realmente guapo, ese es el único adjetivo que se le ocurre en esos momentos para clasificar a ese chico.


-Estaría bien quedar con los chicos misteriosos de la cafetería.
-¿Entonces sí es como nos llamáis? ¿Los chicos misteriosos de la cafetería? 
-Jajajajajaja no había tanta confianza para llamaros por vuestros nombres- Añade un icono guiñándole un ojo.


Once y media de la noche.


-Bueno Raúl, me voy. Un beso. Encantada de conocerte.
-Lo mismo dio Noelia.
-Adiós. Un beso
- Otro para ti.
Noelia se desconecta del Tuenti. Se pone el pijama y se mete en la cama.
Ha estado toda la tarde hablando con Raul, uno de los chicos misteriosos de la cafetería que ya no es nada misterioso. Ahora tiene nombre y apellidos. En esas cinco horas que han estado hablando se han contado muchas cosas. Noelia siente que le conoce desde hace tiempo. Se siente a gusto hablando con el. No ha sido de esas conversaciones que siempre sacas el “¿Qué me cuentas?” No. Con Raúl no hizo falta. 
Da media vuelta en la cama, se pone los cascos del MP4 y empieza a sonar Maldita Nerea- Tu mirada me hace grande.
Su mirada. La mirada de Raúl, ese chico con unos ojos perfectamente perfectos. Noelia Da media vuelta en la cama y a los pocos segundos empieza a domar dormida. Pero lo mejor de ese sueño es aquel chico que tiene unos ojos verdaderamente bonitos.

Capitulo 1: Todo empieza con un café.

Un Sábado de Marzo.
Hace por última vez zapping por todos los canales del televisor. Nada. No hay absolutamente nada en la  televisión. Mira el reloj. Marca las cuatro y cuarto. Es hora de ir a la ducha.
Noelia se ducha, se plancha el pelo, y se arregla. Cinco y cuarenta.
-¿has terminado ya del baño? –Pregunta Natalia la madre de Noelia mientas se levanta del sofá y se dirige al baño.
-No, me coloco las lentillas y ya.- A los cinco minutos sale del baño con las lentillas puestas y con el maquillaje retocado. –Ya he terminado puedes entra.
-¿A dónde vais hoy?- Pregunta persiguiendo a su hija hasta la habitación
-Al algún bar o cafetería de por el centro. Tranquila, no llegaré tarde.
-No bueno tú ya sabes que cual es tu hora de estar en casa. Las diez y media, y sino ya sabes lo que te toca al fin de semana siguiente.
-Si mama.
Coge el bolso, donde mete el abono, el monedero, las llaves y alguna cosa que otra más. Se despide de su madre con un beso en la mejilla y sale por la puerta.


 En apenas quince minutos ha llegado al lugar donde ha quedado con las otras golosas. Se baja del autobús y mira de un lugar a otro. Allí en el banco donde suelen quedar cada vez que van por el centro están sus amigas. Daniela y Vanesa. Se acerca y dos da dos besos a cada una.
-Eh creía que simplemente  habíamos quedado para tomar algo, no para ir a la discoteca- Comenta Daniela al ver como va Noelia.
-Sabes que me gusta ir arreglada cuando salgo, vaya a donde vaya.
-Pues yo te veo muy guapa.
-No Vane, si guapa va, yo no he dicho eso. Simplemente digo que me va a quitar a los tíos.- Todas ríen ante el comentario de Daniela.

Y es que la verdad Noelia desde el verano ha cambiado y mucho. Viste de una manera más elegante y con más estilo, como dicen su amiga “Vas como las pijas, pero sin llegar a serlo” Cuando lo escucho por primera vez simplemente se limito a contestar “Si es un cumplido Dani gracias y si no te enteras” y se tiro encima de ella a hacerla cosquillas. No solo su forma de vestir ha cambiado. Su físico ha cambiado, del de una niña a una pequeña mujer, esta más atractiva y más guapa y su forma de ser ha pasado a ser un poco más desinhibida. 

-No ahora enserio, ¿Me he pasado? –Pregunta preocupada dando una vuelta sobre si misma.
-No retra. –Dice Vanesa.
Noelia no va muy convencida. Ella lleva unos vaqueros ajustados negros, un jersey rojo de minie largo y unas botas con cuña color beis, el pelo planchado y un poco de maquillaje, aunque lo justo. Sus amigas visten con vaqueros, sudaderas y una botas y otra deportivas.
A escasos minutos aparece Denise corriendo.
-Siento el retraso- Es lo primero que dice entre jadeos. Saluda a las otras Golosas y andan de camino para algún lugar donde entrar.
-¿A dónde vamos? –Pregunta Noelia
-Me apetece una cocacola
-Pues a mi un Frapuchino
-Si, yo quiero ir a un Starbuck.
-Decidido a un Starbuck, lo siento Denise, pero hoy toca Starbuck.

Y se dirigen al Starbuck entre comentarios, cotilleos, paradas para mirar escaparates y por supuesto fichaje de tíos.
-¿He habéis visto a ese?- Pregunta Noelia señalando a un chico que baja la calle.
-Querida chulería mía de sandía, -Dice Daniela de modo cariñoso llamándola por su apodo de Las Golosas- ¿Quieres parar de mirar el culo a cada tío que pasa? Cariño tu estas muy, pero que muy salida. Pero he de decir que ese tío estaba muy bueno…
Las otras tres chicas ríen.
-Fresita hablas de Noelia, pero tu también… -Dice Vanesa agitano la mano.
-Es que ese tenía lo suyo, ¿o no Dennise?
-Eh a mi no me preguntéis que yo de los tíos no opino.
Noelia y Daniela se miran como diciendo “Siempre es así” ella escucha, pero a la hora de dar su opinión o hablar de los chicos es la más cortada y hay que sacarle todos a tirones.

Llegan a la cafetería y piden sus bebidas. Un frappuccino de fresa para Daniela otro frappuccino de chocolate para Vanesa y otro de caramelo para Dennise y para Noelia un caramel macchiato. El local esta bastante lleno, pero al final encuentran sitio en el segundo piso. Las cuatro amigas se sientan y conversan animadamente mientras beben sus bebidas. Una hora más tarde, cuando sus bebidas están acabadas se acerca una camarera a limpiar la mesa.
-Perdonar chicas. ¿Habéis terminado?- Pregunta la camarera.
-Eh si – Responde Noelia.
-Vale- La camarera retira los vasos y limpia la mesa.- Chicas resulta que tres chicos que estaban sentados –Señala una mesa que esta vacía- me han dado este papelito para que os lo diera.
La camarera se saca un papelito del bolsillo del delantal y lo deja sobre la mesa. Las golosas lo observan atentas. Pero Vanesa es más rápida y se hace con el papel.
-Son sus Tuentis - Dice Vanesa tras leer el pequeño papel. Le da la vuelta para ver si contiene algo más, pero no tiene nada más.
Dennise que esta al lado de ella la arrebata el papel y lo observa.
- Raúl, Adrián y Manu.
-Emm… Gracias… - Noelia mira la pequeña placa donde pone el nombre de la empleada.- Elena.
-No hay porque darlas chicas. Que paséis buena tarde.- Sonríe una vez más la camarera y se va.
-Trae pa ca Denise. – La pequeña Sandía le quita el papel y lo mira.
Noelia sonríe para sus adentros. Raúl, Adrián y Manu. Tres bonitos nombres, que pertenecen a tres chicos que han tenido el valor de dejar un pequeño papel a Elena. Buena forma de ligar.

Salen de la cafetería, confusas, divertidas, risueñas, felices. Esos y muchos más adjetivos son los que las caracterizan en ese momento.
-Enserio sigo sin creérmelo- Dice Vanesa.
-Pues yo pienso que son unos capullos, podían haber ligado con nosotras en persona y así le subiera echado el ojo. Ahora ya no se si eran guapos o son unos fetos mal paridos.- Daniela se hace la enfadada.

Todas ríen. Se lo toman en broma, pero la verdad es que Daniela tiene razón. Ahora no saben si son guapos o feos. Si son viejos pervertidos sexuales o simples chicos simpáticos.

-Enserio Dani, estas un poquito salidilla…
-Em, ¿Perdona Sandía? Me ofendes cariño.
-La diferencia entre tu y yo es que yo lo pienso y no lo suelo decir. En cambio tú lo dices.
-Vamos a ver, aquí sois las dos unas salidas mentales. Las más normales Vanesa y yo. Que no miramos a casa tío que pasa  a nuestro lado. – Dice Dennise poniendo punto y final a esa pequeña disputa de risas.
-Perdona Dee, pero aquí la rara eres tú. Yo en los tíos si me fijo, lo que pasa que no soy tan descarada como estas dos. –Señala Vanesa a Dani y a Noe.
Dennise calla. Mejor no decir nada para no discutir. Y es que ella siempre quiere llevar la razón, tiene que poner el último punto. Puede que sea una gilipollez todo esto. Pero prefiere no discutir.

Entre risas y cachondeos, tiendas y escaparates, chuches y cocacolas terminan la tarde. Eso de los tres chicos misteriosos de aquel Starbuck parece ahora lejos. En ninguna de las mentes de esas cuatro Golosas se encuentra ese momento ahora. Olvidaron los nombres de esos tres chicos. Pero en el bolsillo trasero del pantalón de Noelia guarda aquel papel con esos nombres que pronto darán mucho de que hablar. 

Volver a empezar

Hola bloge@s! :) 
Aquí estoy otra vez de nuevo, hace unos días una persona me empujo a empezar esta pequeña locura, y a qui estoy, empezando una segunda historia de Noelia y Las Golosas. No se quien leerá este blog, si seréis mis viejos seguidores o los nuevos, simplemente espero que os guste igual o más que mi antigua historia.
Advierto desde ya que no se si acabare esta historia, quizás me pase como con la otra historia, o quizás no, eso depende de la motivación que me deis vosotros los lectores de la historia, con vuestros comentarios y vuestras opiniones.

No dejes de sonreír ese es la continuación de Noelia y sus movidas donde Noelia y Las Golosas conocerán a gente que les marcará un antes y un después .La vida de Noelia cambia inesperadamente, Sergio ha desaparecido de su corazón y de su vida, esas horas de largas conversaciones terminaron como el tercer curso de la ESO. Las Golosas ya no las componen Zahira, Denise, Vanesa y Noelia, ahora Zahira no sale con ellas, en su lugar Daniela una chica de la clase de Vanesa se ha unido a ellas como una nueva amante de las golosinas. Es simpática, cariñosa y sobre todo muy dulce ¿y que mejor que un nuevo miembro para del grupo más dulce del instituto?
Noelia, abierta a posibilidades no tardará mucho en echar el ojo a algún chico, pero lo que nunca pensó, es que aquel chico podría ser el indicado.

Un beso mis lectores guap@s :)