El sol entra por la ventana de la habitación de Noelia. Reina la claridad.
Lleva bastante rato despierta. No puede parar de darle vueltas en su cabeza a eso que pasó en casa de Raúl.
Da media vuelta y se apoya en un codo. Su amiga parece tan inocente durmiendo... ¡Hay que ver como duerme Noelia! ¿Trece horas? Si, prácticamente. Es casi la una del medio día. Anoche llegaron cerca de las once, y estaban tan casadas que apenas tocar la cama ambas se durmieron, ni siquiera tuvieron tiempo para contarse nada.
Ya esta. La ha dejado dormir demasiado. Coje su almohada y con todas sus fuerzas la tira en la cara de Noelia.
-¡ Estúpida!- Grita. Se reincorpora rápidamente y mira con odio a la persona que a alterado su sueño.
-Shhhhhh ¿quieres no gritar? –Ordena su amiga mientras se ríe.
-Daniela, te odio. –Contesta con furia.
-¿Por qué me despiertas? ¡Estaba soñando!
-Ya, y yo aburrida, por eso te he despertado- Y la saca la lengua.
-Estúpida…
-¿No tienes otro adjetivo para mi?
-No. –Da media vuelta y se arropa con la colcha. –Buenas noches.
-Oh venga Noe no seas vaga. ¡Despierta! –Se levanta y le quita la colcha.
-Es mi casa, y yo me duermo – Y se vuelve a arropar
-En fin… No tienes solución. Pero si no te despiertas no te cuento lo que pasó ayer.
-Estoy despierta. Habla- Dice sin moverse de la cama.
-Eso no es estar despierta. ¡Vamos escúchame! – La agita la pierna.
Al final Noelia se da por vencida, se reincorpora y se desarropa.
-Más vale que sea importante. Habla.
-Mira cuando quieres bien que te despiertas.
-Me habías desvelado. – Comenta como excusa.
-Ya, ya….
-Dani ¿vas a hablar o me duermo de nuevo?
-¿Recuerdas algo de ayer? – Pregunta poniéndose seria.
-Si, creo que me acuerdo de casi todo. Bueno ya sabes… iba algo mal, pero creo que lo recuerdo. Dee iba muy mal ¿no?
-Si, pero eso no era lo importante. Casi cuando nos íbamos a ir, bajé al baño y…
-Si, de eso si me acuerdo.- La interrumpe. – Nosotros nos quedamos haciendo el tonto.
-Vale, pues cuando salí del baño me encontré a Adrián, y le acompañé. Total que estaba intentando coger una bolsa de palomitas que me había pedido cuando…
Noelia se pone cómoda. Cruza las piernas y se sienta como los indios en su colchón al igual que esta Daniela sobre la cama supletoria. Empieza a estar interesada. Parece que haber interrumpido ese sueño que estaba teniendo donde salían unos chicos de un par de cursos superior al suyo ya no la importa.
-Cuando… -Repite su amiga intentando que Daniela termine la frase que ha dejado en el aire.
-Pues se quedó mirando mis ojos y yo me puse nerviosa; y hay pasó algo raro, íbamos los dos un poco borrachos, y sin quererlo ni beberlo estábamos besándonos.
Noelia no da crédito a las palabras que le esta diciendo su amiga. ¿Besándose? ¿Adrián y Dani? ¿Uno de los chicos de la cafetería? ¿Los que conocieron ayer por primera vez? Millones de preguntas pasan fugaces por su mente.
-Un minuto cariño… ¿Me estas diciendo, que tu Daniela, mi amiga, esa que es tan cortada para lo que quiere; me estas diciendo que ayer te besases con Adrián, un chico que vistes en persona por primera vez ayer? –Noelia habla despacio. Espera que en cualquier momento ella diga que es mentira, que no hizo esa locura y que todo vuelva a su cauce.
-Lo peor no es eso, sino que no hubiéramos parado si Vane no nos hubiera interrumpido.
-¿Queeeeeeeeeeeeé? ¿Me estas diciendo que Nube lo sabe?
-Si…- Contesta cabizbaja.
– Tía no se que coño he hecho…
-Lo sabes de sobra, a ti te va la marcha y este te ha dado la marcha. –Contesta divertida.
-No joder Noe te estoy hablando enserio.
Noelia abandona esa sonrisa divertida y mira a su amiga. Esta hay abajo, en su cama supletoria, con la cabeza agachada y las piernas cruzadas. Daniela es pura energía, todo sonrisa y ahora parece que esa energía y felicidad la ha abandonado.
Baja de su cama y se sienta en la supletoria junto a su amiga.
-Eh, cariño no te ralles. Solo te has besado con el. Nada más. –Agarra su mentón y obliga a Daniela a mirarla a los ojos. Esto dura apenas unos segundos, por que Daniela vuelve a apartar la mirada.
-Sandía no es eso, es la cosa que apenas le conozco, que no se prácticamente nada de el y que no fue solo un par de besos. Más bien fueron unos cuantos.
-¿Y que diferencia a Adrián de los demás? ¿De los chicos de las discotecas? ¿Acaso no pasa lo mismo con todos ellos?
-No lo se Noe, solo se que me siento rara. Presiento que a Adrián lo veré más veces. Y presiento que todo esto ha sido como un error, algo que no debería haber hecho y que me va atraer problemas.
-¿Problemas? ¿Qué tipo de problemas?
-No lo se Noelia, no lo se. Pero ese chico tiene la cualidad de ponerme nerviosa.
-Dani dime la verdad ¿te gusta? ¿Qué sentiste cuando te besó?
-No me gusta. Haber me cae muy bien, y para que lo vamos a negar, Adrián me atrae físicamente. Pero no se, presiento que me he equivocado.
Dudas, dudas y más dudas inundan la mente de Daniela. ¿Hizo bien en dejarse llevar por la pasión y los efectos del alcohol? ¿De verdad le traerá problemas como ella piensa? Y en ese caso ¿Qué problemas? Si, definitivamente tiene la cabeza hecha un lío. Maldita adolescencia. Maldito Adrián y maldito alcohol. Daniela maldice demasiadas cosas, pero en realidad la culpa no fue de ninguno de los dos.
La vida de Noelia cambia inesperadamente un día del mes de Marzo.Tendrá que enfrentarse a nuevas emociones, conocerá personas que le llegarán al corazón, y olvidará a otros que jamás deberían haber entrado.¿Quieres saber que le depara a la vida de Noelia?
Capitulo 6: Guiados por la pasión.
-Necesito un baño… ¿Dónde hay?
- Bajando tienes uno a mano derecha. No te caigas que eres
la que vas peor.
-¡Eso te pasa por pecadora! – La acusa Noelia
-Shhh –Se pone un dedo en los labios y sale de la
habitación.
Daniela esta un poco mareada, lleva esa chispa que produce
el alcohol. Baja con cuidado las escaleras agarrándose a la barandilla. Si,
definitivamente va muy mal.
Por fin logra llegar al baño y entra. Puff… esta bastante
mareada, lleva una buena encima. Eso la pasa por hacer demasiadas cosas en la
vida.
Se mira al espejo, abre el grifo y salpica unas pequeñas
gotas de agua en la cara con el intento de despejarse. Antes de salir del baño
se mira al espejo y se atusa su pelo ondulado una vez más y sale.
-Eh ¿A dónde vas?
-A por algo de beber que no tenga alcohol… ¡los chupitos
afectan mucho!
Y tanto que si afectan mucho. ¿Qué le va a contar Adrián a
ella si es la que peor va?
Daniela le sigue por la casa, hasta llegar a la cocina.
Daniela le sigue por la casa, hasta llegar a la cocina.
-¿Coca cola, Fanta, Nestea o algún zumo como las nenas
buenas?
-¿Bromeas? Yo Coca cola como las niñas malas. – Contesta vacilona
Daniela.
-Toma anda… - Le tiende la Coca cola recién sacada del
frigorífico. – Alcanza del último estante
una caja de Palomitas. Tengo hambre.
-Oye ¿Vives aquí o que? Conoces muy bien esta casa- Pregunta
Daniela de forma irónica mientras pone su bebida en la encimera y se pone de
puntillas para alcanzar el paquete de palomitas.
-No, ójala viviera en esta casa. Conozco a Raúl desde
canijos y solemos pasar mucho tiempo en esta casa.
Adrián observa como Daniela no alcanza la caja. Suelta una
carcajada. Es muy cómica aquella situación. Deja su bebida y acude a ayudarla.
Daniela vuelve a intentarlo, y esta vez roza el paquete. Adrián
a su lado empuja el paquete y hace que caiga sobre la cabeza de Daniela y las
bolsas del interior acaben esparcidas por la cocina.
-¡Cuidado! Me has hecho daño
-Lo siento, no era mi intención
Adrián no aparta la mirada de los ojos de Daniela. Los tiene
bonitos, son marrones, un color común, pero en el rostro de ella quedan
especialmente bien.
-¿Que miras?- Pregunta
nerviosa al sentir la mirada del chico.
-Tus ojos –Responde muy
sincero sin apartar la mirada de ellos. -Son preciosos.
-Quita anda, me estas
poniendo nerviosa
-¿Te pongo nerviosa?
-Si, cuando la gente me mira a
los ojos me pone nerviosa.
-Mentira. Lo que te pone
nerviosa es que yo te mire a los ojos.
El corazón de Daniela se para
por una milésima de segundo y vuelve a latir muchísimo más deprisa. Aunque
quiera negarlo es imposible, Adrián tiene ese don que la hace ponerse nerviosa.
Sus caras están a escasos
centímetros. Ambos escuchan las respiraciones agitadas del contrario. Se miran
con deseo a los ojos. Amos quieren conocer el sabor de las lenguas del otro.
Y así como dos imanes
situados uno enfrente del otro se atraen con la fuerza magnética. Sus labios se
unen como dos piezas de un puzzle.
Los minutos pasan y el calor
entre ambos aumenta al igual que los besos. Ambos son testigos de la pasión y
del efecto del alcohol.
Una pequeña aclaración de
garganta los interrumpe. Los besos paran como el fin de una canción, y ambos se
separan rápidamente siendo los mismos imanes que antes pero con polaridades
invertidas.
-Perdonar que os interrumpa-
Dice Vanesa a ambos muy avergonzada. – Dani, nos tenemos que ir, Dee se esta
poniendo muy mal.
Los tres salen de la cocina y
ven como Manuel baja las escaleras agarrando a Dennise.
-Suéltame, ya te he dicho que
estoy bien. –Protesta cuando pone el pie en la planta principal.
- Dennise te la vas a ostiar,
llevas una buena encima.
-Quita Manu, ya me encargo
yo. Gracias- Agradece Noelia. –Nos vamos.
Todos se despiden con dos
besos en las mejillas. La despedida de Daniela y Adrián es bastante incomoda.
Ambos hacen como si nada hubiera ocurrido.
Las Golosas salen a la calle.
La noche ha ganado otra lucha más y la luna reina en el cielo. Se marchan con
un buen sabor de boca, aquella tarde difícil de olvidar; con un sentimiento, la
confusión de aquello que ha sucedido en la cocina; y una promesa, la de
volverse a ver.
Capitulo 5: El juego.
Un sábado de Marzo.
El viendo sopla con fuerzas sus caras, y las hace estremecer.
Sus tacones golpean fuertes contra el suelo. Caminan decididas. El muñequito se
pone el verde y cruzan.
Los saludos vienen y van al igual que los besos en las
mejillas y las presentaciones.
-Buenooo… ¿Qué hacemos?-
Suelta Daniela intentando comenzar una conversación.
- Seguirnos, vamos a ir a un sitio. –Dice Manuel en tono
misterioso.
Las Golosas se miran entre ellas ¿un sitio? ¿A dónde cojones
las quieren llevar? Intentan confiar en esos chicos y les siguen calle abajo.
Durante el trayecto apenas intercambian palabras ambos
grupos. De vez en cuando intercambian alguna mirada entre ellos.
-Oye vosotros ¿Nos pensáis decir a donde nos lleváis?-
Pregunta Vanesa tras llevar varios minutos caminando.
Adrián y Manuel intercambian una mirada cómplice y el
primero asiente.
-Vamos a casa de Raúl, sus padres no están y su hermana
tampoco. –Contesta Manuel mientras anda para tras mirando a las chicas.
-¡Cuidado!
-¡Cuidado!
Noelia y Dennise intentan evitarlo, pero es imposible,
Manuel acaba dándose contra el poste de una señal de tráfico que esta en la
acera.
-¡Mierda!- exclama enfadado mientras se frota el lado de la cabeza donde se ha
hecho daño. Menos mal que tiene la cabeza dura. –¡Maldito poste!
-Pobrecito. ¿Manu estas bien?-
-Si, gracias Vanesa
-Es aquí -indica Raúl parándose en una verja que rodea a una
casa de color pastel.
-¿vives aquí? –Pregunta un tanto anonadada Noelia por tal
expectación de la casa.
-Si. –afirma y abre la verja con una de las llaves que
guarda en el bolsillo.
Sorprendidos por aquella majestuosa casa pasan al porche,
donde les recibe un pequeño balancín y un viejo árbol testigo de muchos sucesos
pasados y por pasar. Abren la puerta y tras ser guiadas por Raúl a la segunda
planta de la casa entran en una sala que parece de recreativos.
-¿Tienes hasta un billar? ¡Dios mío! – Daniela esta
asombrada. Ese chico vive en una casa de dos plantas que tiene hasta una sala
de recreativos, con un billar y una gran pantalla plana aparte de mil cosas
más.
-¿Qué queréis hacer? ¿Proponéis algún juego?- Pregunta el
dueño de la casa refiriéndose solo a las chicas.- Jugaríamos al billar, pero
somos impares.
-¿Y a los dardos? ¿Podemos jugar a los dardos?
-Claro.
La partida comienza, Manuel es el que en la primera ronda
gana con diferencia, pero muy cerca de el se le pone Vanesa, La Golosa llamada
Nube tiene muy buena puntería. En la última ronda se decide todo. Ellos dos son
los protagonistas de la partida. Pero finalmente Vanesa es la que gana.
-¡Hay estamos mi nube!-La abraza Dennise.
-¿Nube? ¿La acabas de llamar nube? –Pregunta desconcertado
Adrián.
- Si, es su apodo. Al igual que el mío es Caramelo, el de
Noe es sandía y el de Dani es Fresa.
-¿Chulerías? ¿Vuestros apodos son chulerías?
-Sí, somos Las Golosas. Nos encantan las chucherías, la vida
dulce, las cosas sin complicaciones ni sentido, las cosas divertidas, como las
chucherías. – Responde Daniela metiéndose en la conversación.
-Pues vale golosinas,
voy a por una cosa, ahora vengo.
-¡No somos golosinas somos Las Golosas! – Vanesa grita las últimas
palabras, pero Raúl ya ha salido de la habitación.
Vuelve al cabo de unos minutos con una bandeja.
-¿Chupitos de Vozka?- Pregunta Noelia al ver a Raúl con la
botella y siete pequeños vasos de chupitos.
Esta le ayuda a poner la bandeja en la mesa y se sientan
alrededor de ella.
- “Yo nunca …” ¿Verdad Raúl? –Deduce Manuel mientras coloca
un vasito enfrente de cada uno.
-Exacto ¿Sabéis jugar no?
-Claro que sabemos. –Aclara la Caramelo. Anda que no se
habrán tirado tardes jugando a ese juego.
-Vale pues… ¿Quién quiere empezar? –Pregunta mientras
rellena todos los vasos.
- Yo, que para eso he sido la ganadora. –Se auto elige
Vanesa. –Yo nunca he perdido a una partida de dardos.
Todos beben excepto Vanesa.
-Mira que eres mala persona eh…- Dice Adrián mientras
rellena de nuevo los vasos.
-Yo nunca me he hecho fotos en ropa interior- Dice Manuel.
Daniela bebe y todos la miran atónitos.
-Coño el bikini es igual que la ropa interior.
-El bikini no vale. –apunta Manuel
-Vale pues como si no hubiera bebido. Es que tenéis que
explicaros porque si no voy a acabar como una cuba. Vale me toca. Yo nunca me
he disfrazado del sexo contrario.
Los tres chicos ríen al recordar aquella vez en el
campamento y beben.
-Yo nunca he besado a una persona de mi mismo sexo.
Las Golosas beben. Entre ellas se han dado muchos picos en
alguna que otra fiesta.
-Hay que ver que malotas estáis hechas eh…- Dice Raúl con un
tono irónico quien fue quien dijo la frase anterior.
-No somos malotas como tú dices, somos cariñosas- Suelta
Dennise. –Yo nunca he visto a alguien caerse en público y me he reído.
Todos beben claramente. ¿Quién no hace eso?
-Yo nunca he soñado que me lo montaba con alguien.
Todos beben menos Vanesa.
-¿Cariño enserio que nunca lo has soñado? –Pregunta Noelia
que es la que ha formulado la pregunta
-Pues no, no tengo una mente tan salida como la vuestra.
-Ya pero mira, incluso Dee ha bebido, aunque no sabemos con
quien se lo habrá montado en sueños….
-Seguro que disfrutó como una perra.
-Serás guarra Dani. –Y Dennise se hecha encima de Daniela a
hacerla cosquillas.
-Golosinas que haya paz….
-Que no somos Golosinas. ¡Somos Golosas!- Dicen las cuatro
al unísono.
-Vale vale Golosas no me comáis… -Se defiende Adrián.
Más chupitos, más risas y miles de confesiones que se
revelan en aquel juego. La temperatura aumenta por culpa del alcohol, pero la
tarde aun no ha terminado y miles de cosas más pueden suceder.
Capitulo 4: Miedos.
Un viernes de Marzo
Esta tumbada en la cama, con el pijama puesto y arropada. Hoy ha sido un viernes demasiado agotador. Los zapatos la han destrozado los pies.
Una luz ilumina su habitación. Ha recibido un SMS al móvil.
“Mañana nos vemos. Espero verte. Un beso, Raúl.”
Entonces se acuerda. Esta semana ha estado llena de exámenes. Los exámenes finales, apenas ha tenido tiempo para parar y pensar en esa locura que va a hacer. Han pasado quince días desde aquel sábado. Tenían planeada la cita para el sábado pasado, pero al final la anularon.
Y es ahora cuando los miedos se apoderan de Noelia. ¿De verdad van a quedar con tres chicos que apenas los conocen? Ella es demasiado desconfiada, y a pesar de que estos días ha estado hablando varias veces con Manuel y con Adrián y ha descubierto que son unos chicos de lo más agradable no sabe como serán en persona. Por las redes sociales siempre se puede hacer un papel, esconderse tras una mascara, o simplemente decir lo que uno quiere escuchar.
Un escalofrío recorre el cuerpo de Noelia desde los dedos de los pies hasta el último de sus cabellos de la cabeza. Esta nerviosa, demasiado nerviosa. Y la verdad es que no sabe porque. Mañana quedarán con ellos, no hoy.
Entonces piensa en las palabras que le suele decir su amiga Dani: Noe tía tú no te ofusques, piensa las cosas con claridad. Nada puede salir mal. Solo sale mal si lo piensas.
Y la verdad es que las palabras de su amiga tienen razón.
Y así como si tuviera un doble o estuviera hablando con su propia sombra se dice para si misma: Oh vamos Noelia ¿de que tienes miedo? Irás con tus amigas, con Las Golosas. Estarás con esos chicos, no pasará nada. Simplemente una tarde más.
Y lo que ninguno de esos 7 saben que esa tarde no será una simple tarde mas, sino el comienzo de algo nuevo.
Esta tumbada en la cama, con el pijama puesto y arropada. Hoy ha sido un viernes demasiado agotador. Los zapatos la han destrozado los pies.
Una luz ilumina su habitación. Ha recibido un SMS al móvil.
“Mañana nos vemos. Espero verte. Un beso, Raúl.”
Entonces se acuerda. Esta semana ha estado llena de exámenes. Los exámenes finales, apenas ha tenido tiempo para parar y pensar en esa locura que va a hacer. Han pasado quince días desde aquel sábado. Tenían planeada la cita para el sábado pasado, pero al final la anularon.
Y es ahora cuando los miedos se apoderan de Noelia. ¿De verdad van a quedar con tres chicos que apenas los conocen? Ella es demasiado desconfiada, y a pesar de que estos días ha estado hablando varias veces con Manuel y con Adrián y ha descubierto que son unos chicos de lo más agradable no sabe como serán en persona. Por las redes sociales siempre se puede hacer un papel, esconderse tras una mascara, o simplemente decir lo que uno quiere escuchar.
Un escalofrío recorre el cuerpo de Noelia desde los dedos de los pies hasta el último de sus cabellos de la cabeza. Esta nerviosa, demasiado nerviosa. Y la verdad es que no sabe porque. Mañana quedarán con ellos, no hoy.
Entonces piensa en las palabras que le suele decir su amiga Dani: Noe tía tú no te ofusques, piensa las cosas con claridad. Nada puede salir mal. Solo sale mal si lo piensas.
Y la verdad es que las palabras de su amiga tienen razón.
Y así como si tuviera un doble o estuviera hablando con su propia sombra se dice para si misma: Oh vamos Noelia ¿de que tienes miedo? Irás con tus amigas, con Las Golosas. Estarás con esos chicos, no pasará nada. Simplemente una tarde más.
Y lo que ninguno de esos 7 saben que esa tarde no será una simple tarde mas, sino el comienzo de algo nuevo.
Capitulo 3: Decisiones.
Un martes por la mañana de Marzo.
Once y cuarenta y cinco de la mañana.
Suena el timbre que anuncia el recreo. Los alumnos recogen como locos y salen despedidos hacia sus treinta minutos de descanso. Noelia sale de su clase junto a Dennise y en el pasillo se encuentran con las otras dos Golosas.
-¡Por fin! Me estaba quedando dormida en ingles con el listening.
-Tú te estabas quedando dormida con el listening y a nosotros la profesora de Música nos mataba a copiar ¿Pero que es esto? ¿Tu lo ves normal Noelia? –Pregunta Caramelo indignada.
Noelia hace un gesto como ¿Qué quieres que le haga yo?
Salen al recreo y pronto están sentadas en el banco que esta al lado del instituto comiendo sus dosis diarias de golosinas.
Del teléfono de Daniela suena Wait for you- Elliott Yamin, la quedan escasos segundos.
-I'll wait for youuuuuuu. I'll be waiting ...- Las cuatro Golosas cantan esas dos ultimas frases de la canción.
-Como un salto en el vació….- Vanesa empieza a cantar Tu mirada me hace grande –Maldita Nerea que ahora suena. Y es en ese instante donde los ojos grisáceos con ese pequeño toque azul se posan en la mente de Noelia, como un leve recuerdo, como un paisaje fugaz, como los ojos de ese chico que la ha dado tanto que pensar.
-Raúl…- Dice en un pequeño susurro que sin querer se la escapa.
-¿Noe has dicho algo?
- Raúl- Repite más confiada. - ¿Os acordáis de los chicos de la cafetería? ¿Los del papel? – Pregunta mientras gesticula con las manos. - ¿os acordáis verdad?
-Si. ¿Qué pasa con ellos?- Pregunta Dennise bastante desconcertada al igual que sus amigas.
-Pues que ayer estuve hablando con Raúl, uno de ellos… Y al escuchar esta canción me he acordado de el.- Dice ya mas tranquila.
-¡Dios has agregado a los de la cafetería!- Dani se pone las manos en la cara -¿Están buenos? – Pregunta muy interesada.
-Pues la verdad es que sí…. Manuel es bastante guapo, medio rubio y con el pelo a lo wahs, y ojos marrones; Adrián tiene pinta de “Pornoso” y de “Chulo putas” es moreno y lleva el pelo para abajo y ojos color verde creo…
La interrumpe un sonido de satisfacción de Daniela.
-Y Raúl… tiene los ojos como grises pero con un toque azul, el pelo así desaliñado pero con flequillo a la derecha, y es muy guapo…
-Puf… menudos pivones ¿no? –Dice Vane bastante desconcertada.
-Ya… Pero… ayer cuando hable con Raúl, que estuvimos hablando mucho tiempo me dijo que si podíamos quedar este sábado. Los 7.
- Oh venga ¿este sábado? Yo este no puedo tengo que irme a casa de mis tíos… - Dice Dennise un poco desilusionada.
- No pasa nada así habrá uno para cada una.
-Dios… ¡SALIDA! – Grita Vanesa.
-Capulla…. –Y Dennise la suelta un codazo a Daniela que ella lo esquiva hábilmente.
-Bueno a lo que vamos que os desviáis del tema… ¿quedamos o no quedamos con ellos el sábado? –Pregunta Noelia intentando zanjar la pregunta.
-¿Están buenos? –Pregunta Fresita para asegurarse.
-Si. –Responde con certeza.
-entonces vale.
Las carcajadas estallan en el grupo. Tiene una fecha para citarse con esos tres chicos del Starbuck.
Entre Las Golosas hay varias emociones. En los de ellas reina el misterio y la emoción por conocer a esos chicos, en otra el fastidio por no poner asistir a esa cita y en la última ese pequeño cosquilleo que siente cuando en su mente aparece esos ojos que tanto la llaman la atención.
Once y cuarenta y cinco de la mañana.
Suena el timbre que anuncia el recreo. Los alumnos recogen como locos y salen despedidos hacia sus treinta minutos de descanso. Noelia sale de su clase junto a Dennise y en el pasillo se encuentran con las otras dos Golosas.
-¡Por fin! Me estaba quedando dormida en ingles con el listening.
-Tú te estabas quedando dormida con el listening y a nosotros la profesora de Música nos mataba a copiar ¿Pero que es esto? ¿Tu lo ves normal Noelia? –Pregunta Caramelo indignada.
Noelia hace un gesto como ¿Qué quieres que le haga yo?
Salen al recreo y pronto están sentadas en el banco que esta al lado del instituto comiendo sus dosis diarias de golosinas.
Del teléfono de Daniela suena Wait for you- Elliott Yamin, la quedan escasos segundos.
-I'll wait for youuuuuuu. I'll be waiting ...- Las cuatro Golosas cantan esas dos ultimas frases de la canción.
-Como un salto en el vació….- Vanesa empieza a cantar Tu mirada me hace grande –Maldita Nerea que ahora suena. Y es en ese instante donde los ojos grisáceos con ese pequeño toque azul se posan en la mente de Noelia, como un leve recuerdo, como un paisaje fugaz, como los ojos de ese chico que la ha dado tanto que pensar.
-Raúl…- Dice en un pequeño susurro que sin querer se la escapa.
-¿Noe has dicho algo?
- Raúl- Repite más confiada. - ¿Os acordáis de los chicos de la cafetería? ¿Los del papel? – Pregunta mientras gesticula con las manos. - ¿os acordáis verdad?
-Si. ¿Qué pasa con ellos?- Pregunta Dennise bastante desconcertada al igual que sus amigas.
-Pues que ayer estuve hablando con Raúl, uno de ellos… Y al escuchar esta canción me he acordado de el.- Dice ya mas tranquila.
-¡Dios has agregado a los de la cafetería!- Dani se pone las manos en la cara -¿Están buenos? – Pregunta muy interesada.
-Pues la verdad es que sí…. Manuel es bastante guapo, medio rubio y con el pelo a lo wahs, y ojos marrones; Adrián tiene pinta de “Pornoso” y de “Chulo putas” es moreno y lleva el pelo para abajo y ojos color verde creo…
La interrumpe un sonido de satisfacción de Daniela.
-Y Raúl… tiene los ojos como grises pero con un toque azul, el pelo así desaliñado pero con flequillo a la derecha, y es muy guapo…
-Puf… menudos pivones ¿no? –Dice Vane bastante desconcertada.
-Ya… Pero… ayer cuando hable con Raúl, que estuvimos hablando mucho tiempo me dijo que si podíamos quedar este sábado. Los 7.
- Oh venga ¿este sábado? Yo este no puedo tengo que irme a casa de mis tíos… - Dice Dennise un poco desilusionada.
- No pasa nada así habrá uno para cada una.
-Dios… ¡SALIDA! – Grita Vanesa.
-Capulla…. –Y Dennise la suelta un codazo a Daniela que ella lo esquiva hábilmente.
-Bueno a lo que vamos que os desviáis del tema… ¿quedamos o no quedamos con ellos el sábado? –Pregunta Noelia intentando zanjar la pregunta.
-¿Están buenos? –Pregunta Fresita para asegurarse.
-Si. –Responde con certeza.
-entonces vale.
Las carcajadas estallan en el grupo. Tiene una fecha para citarse con esos tres chicos del Starbuck.
Entre Las Golosas hay varias emociones. En los de ellas reina el misterio y la emoción por conocer a esos chicos, en otra el fastidio por no poner asistir a esa cita y en la última ese pequeño cosquilleo que siente cuando en su mente aparece esos ojos que tanto la llaman la atención.
Capitulo 2: El color grisáceo de su mirada.
Un lunes por la tarde de Marzo.
Cinco y cuarenta y dos de la tarde.
Noelia esta sentada en su escritorio con el ordenador portátil. Suena Mohombi - In Your Head.
Tiene las redes sociales abiertas y curiosea algo en alguna revista online.
-Noelia haber cuando te pones y recoges un poco la habitación. Que tienes hasta la ropa del viernes. ¿Qué es para lavar y que para guardar? ¿Y estos pantalones? – Natalia coje unos vaqueros que tenía tirados en la cama. -¿Para lavar?
-Si creo que si. Espera que mire los bolsillos.
Noelia coje los pantalones y los revisa. Esos son los que se puso el sábado. De los bolsillos delanteros saca un envoltorio de chicle, de los traseros un pequeño trozo de papel.
-Toma, para lavar. – Noelia devuelve los pantalones a su madre. Natalia sale de la habitación. Para poner una nueva colada.
Se queda pensativa. ¿Qué hace ese papel en su pantalón? Lo desdobla y lee los nombres. Raúl, Adrián y Manu. ¡Oh! Los chicos de la cafetería. Noelia se da con la palma de la mano en la frente. Lo había olvidado.
Entra en su Tuenti y busca esos nombres.
El tal Raul y Manu tiene la misma principal. Salen dos chicos apoyados en una barandilla. Pero se ve mal. Pero por lo que parece no son unos pervertidos sexuales. Y el chico llamado Adrian tiene una foto que sale el solo. Noelia les envía una petición de amistad a los tres. La misma.
Ese lunes por la tarde no muy lejos de la casa de Noelia.
-¿Tío te vas ya?
-Si, sino llegaré tarde al entrenamiento.
-Vale.
Los dos chicos se dan la mano y se despiden.
Raúl vuelve a su escritorio. Actualiza el Tuenti y ve que tiene una petición de amistad.
Hola ¿Te acuerdas de mi? Soy Noelia, una de las chicas del Starbuck. Un beso.
Ella. Es una de ellas. De aquellas chicas de la cafetería.
Rapadamente pincha en su perfil y mira las fotos. Es ella. La chica en la cual se fijo, bueno ella y su amiga rubia que también es muy guapa. Vanesa se llama su amiga. Vanesa y Noelia. Dos nombres bonitos para dos chicas muy bonitas.
El típico sonido del tuenti le avisa de que alguien le habla. Es ella. Noelia.
-Hola- Le escribe Noelia junto con un icono sonriente.
-Hola. Veo que la camarera os dio el papel.
-Si, fue muy amable por su parte. Y muy ingeniosa vuestra técnica de ligar.
Simpática. Es la primera impresión que tiene Raúl de aquella chica del Starbuck.
-Si, bueno mi amigo Adrián es muy extravagante para estas cosas…
-Si, todo el mundo tenemos un amigo o así…
Noelia piensa rápidamente en Daniela.
-Por cierto, ¿Cuántos años tienes Noelia?
- Quince, Cumplo los Dieciséis dentro de dos meses. ¿Y tú?
-Dieciséis. Recién cumplidos hace cuatro días.- Agrega un icono con gafas de sol.
-Felicidades atrasadas.
-Gracias. Un día quedamos y te invito a algo por mi cumpleaños.
-Em… No creo que quedemos un día.
-¿Por qué?
-Soy muy desconfiada para personas que conozco en las redes sociales.
-A mi no me conociste en una red social ¿Recuerdas?
-Jajajaja. Cierto Raúl. ¿Pero eso cuenta como una presentación?
-Si, si es para quedar e invitarte a algo. – Raúl añade un icono guiñando el ojo.
¿Para quedar e invitarte a algo? ¿Esta bromeando o de verdad intenta ligar? Pues si esta de broma Noelia le va a seguir el royo. ¿Pero y si es verdad? Se mete una vez más para ver las fotos de perfil de aquel chico. La verdad es que es guapo, muy guapo. Con un pelo castaño desaliñado y unos ojos de un color grisáceos con un toque de color azul, verdaderamente bonitos, al lado de los ojos el color verde de Noelia esos ojos destacan mil veces más. Es guapo, realmente guapo, ese es el único adjetivo que se le ocurre en esos momentos para clasificar a ese chico.
-Estaría bien quedar con los chicos misteriosos de la cafetería.
-¿Entonces sí es como nos llamáis? ¿Los chicos misteriosos de la cafetería?
-Jajajajajaja no había tanta confianza para llamaros por vuestros nombres- Añade un icono guiñándole un ojo.
Once y media de la noche.
-Bueno Raúl, me voy. Un beso. Encantada de conocerte.
-Lo mismo dio Noelia.
-Adiós. Un beso
- Otro para ti.
Noelia se desconecta del Tuenti. Se pone el pijama y se mete en la cama.
Ha estado toda la tarde hablando con Raul, uno de los chicos misteriosos de la cafetería que ya no es nada misterioso. Ahora tiene nombre y apellidos. En esas cinco horas que han estado hablando se han contado muchas cosas. Noelia siente que le conoce desde hace tiempo. Se siente a gusto hablando con el. No ha sido de esas conversaciones que siempre sacas el “¿Qué me cuentas?” No. Con Raúl no hizo falta.
Da media vuelta en la cama, se pone los cascos del MP4 y empieza a sonar Maldita Nerea- Tu mirada me hace grande.
Su mirada. La mirada de Raúl, ese chico con unos ojos perfectamente perfectos. Noelia Da media vuelta en la cama y a los pocos segundos empieza a domar dormida. Pero lo mejor de ese sueño es aquel chico que tiene unos ojos verdaderamente bonitos.
Cinco y cuarenta y dos de la tarde.
Noelia esta sentada en su escritorio con el ordenador portátil. Suena Mohombi - In Your Head.
Tiene las redes sociales abiertas y curiosea algo en alguna revista online.
-Noelia haber cuando te pones y recoges un poco la habitación. Que tienes hasta la ropa del viernes. ¿Qué es para lavar y que para guardar? ¿Y estos pantalones? – Natalia coje unos vaqueros que tenía tirados en la cama. -¿Para lavar?
-Si creo que si. Espera que mire los bolsillos.
Noelia coje los pantalones y los revisa. Esos son los que se puso el sábado. De los bolsillos delanteros saca un envoltorio de chicle, de los traseros un pequeño trozo de papel.
-Toma, para lavar. – Noelia devuelve los pantalones a su madre. Natalia sale de la habitación. Para poner una nueva colada.
Se queda pensativa. ¿Qué hace ese papel en su pantalón? Lo desdobla y lee los nombres. Raúl, Adrián y Manu. ¡Oh! Los chicos de la cafetería. Noelia se da con la palma de la mano en la frente. Lo había olvidado.
Entra en su Tuenti y busca esos nombres.
El tal Raul y Manu tiene la misma principal. Salen dos chicos apoyados en una barandilla. Pero se ve mal. Pero por lo que parece no son unos pervertidos sexuales. Y el chico llamado Adrian tiene una foto que sale el solo. Noelia les envía una petición de amistad a los tres. La misma.
Ese lunes por la tarde no muy lejos de la casa de Noelia.
-¿Tío te vas ya?
-Si, sino llegaré tarde al entrenamiento.
-Vale.
Los dos chicos se dan la mano y se despiden.
Raúl vuelve a su escritorio. Actualiza el Tuenti y ve que tiene una petición de amistad.
Hola ¿Te acuerdas de mi? Soy Noelia, una de las chicas del Starbuck. Un beso.
Ella. Es una de ellas. De aquellas chicas de la cafetería.
Rapadamente pincha en su perfil y mira las fotos. Es ella. La chica en la cual se fijo, bueno ella y su amiga rubia que también es muy guapa. Vanesa se llama su amiga. Vanesa y Noelia. Dos nombres bonitos para dos chicas muy bonitas.
El típico sonido del tuenti le avisa de que alguien le habla. Es ella. Noelia.
-Hola- Le escribe Noelia junto con un icono sonriente.
-Hola. Veo que la camarera os dio el papel.
-Si, fue muy amable por su parte. Y muy ingeniosa vuestra técnica de ligar.
Simpática. Es la primera impresión que tiene Raúl de aquella chica del Starbuck.
-Si, bueno mi amigo Adrián es muy extravagante para estas cosas…
-Si, todo el mundo tenemos un amigo o así…
Noelia piensa rápidamente en Daniela.
-Por cierto, ¿Cuántos años tienes Noelia?
- Quince, Cumplo los Dieciséis dentro de dos meses. ¿Y tú?
-Dieciséis. Recién cumplidos hace cuatro días.- Agrega un icono con gafas de sol.
-Felicidades atrasadas.
-Gracias. Un día quedamos y te invito a algo por mi cumpleaños.
-Em… No creo que quedemos un día.
-¿Por qué?
-Soy muy desconfiada para personas que conozco en las redes sociales.
-A mi no me conociste en una red social ¿Recuerdas?
-Jajajaja. Cierto Raúl. ¿Pero eso cuenta como una presentación?
-Si, si es para quedar e invitarte a algo. – Raúl añade un icono guiñando el ojo.
¿Para quedar e invitarte a algo? ¿Esta bromeando o de verdad intenta ligar? Pues si esta de broma Noelia le va a seguir el royo. ¿Pero y si es verdad? Se mete una vez más para ver las fotos de perfil de aquel chico. La verdad es que es guapo, muy guapo. Con un pelo castaño desaliñado y unos ojos de un color grisáceos con un toque de color azul, verdaderamente bonitos, al lado de los ojos el color verde de Noelia esos ojos destacan mil veces más. Es guapo, realmente guapo, ese es el único adjetivo que se le ocurre en esos momentos para clasificar a ese chico.
-Estaría bien quedar con los chicos misteriosos de la cafetería.
-¿Entonces sí es como nos llamáis? ¿Los chicos misteriosos de la cafetería?
-Jajajajajaja no había tanta confianza para llamaros por vuestros nombres- Añade un icono guiñándole un ojo.
Once y media de la noche.
-Bueno Raúl, me voy. Un beso. Encantada de conocerte.
-Lo mismo dio Noelia.
-Adiós. Un beso
- Otro para ti.
Noelia se desconecta del Tuenti. Se pone el pijama y se mete en la cama.
Ha estado toda la tarde hablando con Raul, uno de los chicos misteriosos de la cafetería que ya no es nada misterioso. Ahora tiene nombre y apellidos. En esas cinco horas que han estado hablando se han contado muchas cosas. Noelia siente que le conoce desde hace tiempo. Se siente a gusto hablando con el. No ha sido de esas conversaciones que siempre sacas el “¿Qué me cuentas?” No. Con Raúl no hizo falta.
Da media vuelta en la cama, se pone los cascos del MP4 y empieza a sonar Maldita Nerea- Tu mirada me hace grande.
Su mirada. La mirada de Raúl, ese chico con unos ojos perfectamente perfectos. Noelia Da media vuelta en la cama y a los pocos segundos empieza a domar dormida. Pero lo mejor de ese sueño es aquel chico que tiene unos ojos verdaderamente bonitos.
Capitulo 1: Todo empieza con un café.
Un Sábado de Marzo.
Hace por última vez zapping
por todos los canales del televisor. Nada. No hay absolutamente nada en la televisión. Mira el reloj. Marca las cuatro y
cuarto. Es hora de ir a la ducha.
Noelia se ducha, se plancha
el pelo, y se arregla. Cinco y cuarenta.
-¿has terminado ya del baño?
–Pregunta Natalia la madre de Noelia mientas se levanta del sofá y se dirige al
baño.
-No, me coloco las lentillas
y ya.- A los cinco minutos sale del baño con las lentillas puestas y con el
maquillaje retocado. –Ya he terminado puedes entra.
-¿A dónde vais hoy?- Pregunta
persiguiendo a su hija hasta la habitación
-Al algún bar o cafetería de
por el centro. Tranquila, no llegaré tarde.
-No bueno tú ya sabes que
cual es tu hora de estar en casa. Las diez y media, y sino ya sabes lo que te
toca al fin de semana siguiente.
-Si mama.
Coge el bolso, donde mete el
abono, el monedero, las llaves y alguna cosa que otra más. Se despide de su
madre con un beso en la mejilla y sale por la puerta.
En apenas quince minutos ha llegado al lugar
donde ha quedado con las otras golosas. Se baja del autobús y mira de un lugar
a otro. Allí en el banco donde suelen quedar cada vez que van por el centro
están sus amigas. Daniela y Vanesa. Se acerca y dos da dos besos a cada una.
-Eh creía que
simplemente habíamos quedado para tomar
algo, no para ir a la discoteca- Comenta Daniela al ver como va Noelia.
-Sabes que me gusta ir
arreglada cuando salgo, vaya a donde vaya.
-Pues yo te veo muy guapa.
-No Vane, si guapa va, yo no
he dicho eso. Simplemente digo que me va a quitar a los tíos.- Todas ríen ante
el comentario de Daniela.
Y es que la verdad Noelia
desde el verano ha cambiado y mucho. Viste de una manera más elegante y con más
estilo, como dicen su amiga “Vas como las pijas, pero sin llegar a serlo”
Cuando lo escucho por primera vez simplemente se limito a contestar “Si es un
cumplido Dani gracias y si no te enteras” y se tiro encima de ella a hacerla
cosquillas. No solo su forma de vestir ha cambiado. Su físico ha cambiado, del
de una niña a una pequeña mujer, esta más atractiva y más guapa y su forma de
ser ha pasado a ser un poco más desinhibida.
-No ahora enserio, ¿Me he
pasado? –Pregunta preocupada dando una vuelta sobre si misma.
-No retra. –Dice Vanesa.
Noelia no va muy convencida.
Ella lleva unos vaqueros ajustados negros, un jersey rojo de minie largo y unas
botas con cuña color beis, el pelo planchado y un poco de maquillaje, aunque lo
justo. Sus amigas visten con vaqueros, sudaderas y una botas y otra deportivas.
A escasos minutos aparece
Denise corriendo.
-Siento el retraso- Es lo
primero que dice entre jadeos. Saluda a las otras Golosas y andan de camino
para algún lugar donde entrar.
-¿A dónde vamos? –Pregunta
Noelia
-Me apetece una cocacola
-Pues a mi un Frapuchino
-Si, yo quiero ir a un
Starbuck.
-Decidido a un Starbuck, lo
siento Denise, pero hoy toca Starbuck.
Y se dirigen al Starbuck
entre comentarios, cotilleos, paradas para mirar escaparates y por supuesto
fichaje de tíos.
-¿He habéis visto a ese?-
Pregunta Noelia señalando a un chico que baja la calle.
-Querida chulería mía de
sandía, -Dice Daniela de modo cariñoso llamándola por su apodo de Las Golosas-
¿Quieres parar de mirar el culo a cada tío que pasa? Cariño tu estas muy, pero
que muy salida. Pero he de decir que ese tío estaba muy bueno…
Las otras tres chicas ríen.
-Fresita hablas de Noelia,
pero tu también… -Dice Vanesa agitano la mano.
-Es que ese tenía lo suyo, ¿o
no Dennise?
-Eh a mi no me preguntéis que
yo de los tíos no opino.
Noelia y Daniela se miran
como diciendo “Siempre es así” ella escucha, pero a la hora de dar su opinión o
hablar de los chicos es la más cortada y hay que sacarle todos a tirones.
Llegan a la cafetería y piden
sus bebidas. Un frappuccino de fresa para Daniela otro frappuccino de chocolate
para Vanesa y otro de caramelo para Dennise y para Noelia un caramel macchiato.
El local esta bastante lleno, pero al final encuentran sitio en el segundo
piso. Las cuatro amigas se sientan y conversan animadamente mientras beben sus
bebidas. Una hora más tarde, cuando sus bebidas están acabadas se acerca una
camarera a limpiar la mesa.
-Perdonar chicas. ¿Habéis
terminado?- Pregunta la camarera.
-Eh si – Responde Noelia.
-Vale- La camarera retira los
vasos y limpia la mesa.- Chicas resulta que tres chicos que estaban sentados
–Señala una mesa que esta vacía- me han dado este papelito para que os lo
diera.
La camarera se saca un
papelito del bolsillo del delantal y lo deja sobre la mesa. Las golosas lo
observan atentas. Pero Vanesa es más rápida y se hace con el papel.
-Son sus Tuentis - Dice
Vanesa tras leer el pequeño papel. Le da la vuelta para ver si contiene algo
más, pero no tiene nada más.
Dennise que esta al lado de
ella la arrebata el papel y lo observa.
- Raúl, Adrián y Manu.
-Emm… Gracias… - Noelia mira
la pequeña placa donde pone el nombre de la empleada.- Elena.
-No hay porque darlas chicas.
Que paséis buena tarde.- Sonríe una vez más la camarera y se va.
-Trae pa ca Denise. – La
pequeña Sandía le quita el papel y lo mira.
Noelia sonríe para sus
adentros. Raúl, Adrián y Manu. Tres bonitos nombres, que pertenecen a tres
chicos que han tenido el valor de dejar un pequeño papel a Elena. Buena forma
de ligar.
Salen de la cafetería, confusas, divertidas, risueñas, felices.
Esos y muchos más adjetivos son los que las caracterizan en ese momento.
-Enserio sigo sin creérmelo- Dice Vanesa.
-Pues yo pienso que son unos capullos, podían haber ligado con
nosotras en persona y así le subiera echado el ojo. Ahora ya no se si eran
guapos o son unos fetos mal paridos.- Daniela se hace la enfadada.
Todas ríen. Se lo toman en broma, pero la verdad es que Daniela
tiene razón. Ahora no saben si son guapos o feos. Si son viejos pervertidos
sexuales o simples chicos simpáticos.
-Enserio Dani, estas un poquito salidilla…
-Em, ¿Perdona Sandía? Me ofendes cariño.
-La diferencia entre tu y yo es que yo lo pienso y no lo suelo
decir. En cambio tú lo dices.
-Vamos a ver, aquí sois las dos unas salidas mentales. Las más
normales Vanesa y yo. Que no miramos a casa tío que pasa a nuestro lado. – Dice Dennise poniendo punto
y final a esa pequeña disputa de risas.
-Perdona Dee, pero aquí la rara eres tú. Yo en los tíos si me
fijo, lo que pasa que no soy tan descarada como estas dos. –Señala Vanesa a
Dani y a Noe.
Dennise calla. Mejor no decir nada para no discutir. Y es que ella
siempre quiere llevar la razón, tiene que poner el último punto. Puede que sea
una gilipollez todo esto. Pero prefiere no discutir.
Entre risas y cachondeos, tiendas y escaparates, chuches y
cocacolas terminan la tarde. Eso de los tres chicos misteriosos de aquel
Starbuck parece ahora lejos. En ninguna de las mentes de esas cuatro Golosas se
encuentra ese momento ahora. Olvidaron los nombres de esos tres chicos. Pero en
el bolsillo trasero del pantalón de Noelia guarda aquel papel con esos nombres
que pronto darán mucho de que hablar.
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